|
|
|
| |
Seleccione una exposición: |
|
|
| |
El Camino de la Cruz Arte y tradición en el fervor religioso popular Curadoría: Fedora Martínez y Rossana Rodríguez Del 02 de mayo al 15 de agosto 2008 Sala Temporal del MNCP
La primera presencia española trae consigo la cruz, con sus leyes, ritos y ornamentos que transforman la vida pública y privada del indígena conquistado. Fue usada en la fundación de nuevos pueblos, se instaló en los cerros y colinas tutelares de aldeas y pueblos de indios, se veneró en la nave de las capillas, en el atrio de los templos. Profundizada la costumbre, se jura ante una cruz, se arrepiente ante una cruz.
Las cruces procesionales, de camino, de techo, familiares, se han convertido en una enraizada costumbre de devoción pública y privada. Se diferencian por los atributos y advocaciones. Las cruces de camino, protectoras de los viajeros, tienen los símbolos de la Pasión sobre peanas que han ido modificando sus funciones. Podemos hoy observar que unas han sido cerradas, que se han colocado asientos y hasta un púlpito para el oficiante. Esas decisiones son asumidas por las cofradías o hermandades de la zona.
Las cruces de techo son objetos de uso mágico-religioso. En Junín son conocidas como “safacasas” y en Pachagara (Oyón, Lima) como “cruz-masha”. Se colocan en la cumbrera de las nuevas viviendas con fines de protección y prosperidad, al finalizar el techado, muy adornadas con cintas y flores multicolores. Las colocan los padrinos elegidos por los dueños de las casas, al son de harawis (cantos), se termina con baile y banquete general. Esta ceremonia está vinculada con la de las vigas (tablas) pintadas de Sarhua (Ayacucho) que también son obsequiadas por los compadres.
Después del techado, los padrinos dan la bendición y otorgan un nombre a la casa. En Junín, desde el techo, arrojan a la comitiva caramelos, galletas y monedas. Son los padrinos quienes mandan confeccionar las cruces. Pero en algunos lugares del Cusco son los ahijados los encargados de llevarla como regalo. Las encontramos de fierro forjado, hojalata recortada o soldada, algunas con policromía de esmaltes en la cara principal. En menor uso, hay cruces de acero, madera, cerámica y paja.
La cruz como elemento religioso del mundo cristiano se halla arraigada en el acervo cultural y la exteriorizamos a través del folklore. Cada uno de los pueblos del Perú tiene una festividad, mayor o menor, en la que interviene la cruz. En esta muestra podemos ver diferentes cruces realizadas por los artistas populares, piezas únicas que constituyen ejemplos de arte y devoción.

|
|
| |